Guardianes Kenóticos del Oikos: Identificando, Capacitando y Empoderando a los Guerreros Ecológicos en el Modelo de Servicio de Jesús

Guardianes Kenóticos del Oikos: Identificando, Capacitando y Empoderando a los Guerreros Ecológicos en el Modelo de Servicio de Jesús

(Filipenses 2:5-8)

Pastor Mario Seth Morales

Introducción

«Oikos» (οἶκος) es la palabra griega que significa «casa», «hogar» o «familia». En el mundo antiguo, no se refería solo a la estructura física de la vivienda, sino a todo lo que la habitaba y la sostenía: la familia, los bienes, la tierra y las relaciones. Era un sistema de vida completo el concepto de La Creación. Como bien señala Leonardo Boff, «no es simplemente el escenario donde ocurre la historia de la salvación, sino que es ella misma una realidad divina que gime con dolores de parto y participará de la gloria futura» (Boff, Ecología: Grito de la Tierra, Grito de los Pobres).

De esta pequeña palabra nacen conceptos enormes:

Ecología (Oikos + Logos): El «estudio» o «conocimiento» de la casa común La Creación. Es la ciencia que nos ayuda a entender cómo funciona nuestro hogar planetario, sus sistemas, sus ciclos y sus habitantes. Esto requiere grandes cambios en nuestros sistemas de educación desde la gestación hasta los doctorados. Como afirma Raimon Panikkar, «la ecología no es una disciplina científica más, sino un nuevo paradigma de comprensión de la realidad que supera el dualismo moderno entre ser humano y naturaleza» (Panikkar, La intuición cosmoteándrica).

Economía (Oikos + Nomos): La «administración» o «gestión» de la casa (casa común la creación). Originalmente, era el arte de administrar bien el hogar para que todos sus miembros (familia, animales y bienes) tuvieran lo necesario para vivir. Esto requiere que observando, escuchando y actuando nos enfoquemos en la transformación de la destrucción en vida para todos.

Sin embargo, en la multicrisis en la que nos encontramos en este momento de nuestra historia humana, urge que logremos la transformación de la maldad en bendiciones al identificar, capacitar y empoderar Eco-Guerreros que aprendan a seguir el modelo de servicio kenótico de Jesús, para que la creación que gime de dolor sea liberada (Eco-Evangel-Discipulado). San Pablo nos recuerda: «Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una sufre dolores de parto hasta ahora» (Romanos 8:22).

1. La Paradoja del Guerrero que se Vacía

El guerrero ecológico, como lo hemos definido, es aquel que protege su «oikos» (casa común la creación) con valentía. Pero el elemento crucial es que el modelo no es el de un guerrero conquistador (líder moderno), sino el de Jesús y su kenosis (κένωσις), un término griego que significa «acción de vaciarse» o «servicio».

San Pablo lo explica magníficamente en Filipenses 2:5-8:

«Tened entre vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo (se vació), tomando forma de siervo…»

El guerrero convencional (líder moderno) se afirma en su poder, en su fuerza, en su capacidad de dominar. El guerrero kenótico, en cambio, encuentra su fuerza en el vaciamiento de sí mismo para servir como Jesús (eco-discipulado). El dominio de Jesús sobre todas las cosas no es un dominio de mano dura y manipulación, sino un señorío de servicio y humildad: «Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, les lavé los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros» (Juan 13:13-14)

2. ¿Cómo se Aplica Esto al Cuidado del Oikos (la creación)?

Si aplicamos este modelo de liderazgo al cuidado de la creación, obtenemos una revolución transformadora de la maldad en bendiciones en la forma de relacionarnos con nuestro hogar común:

Guerrero Convencional (Lider Moderno)Guerrero Kenótico (Jesús)
Domina la naturaleza (Génesis mal interpretado)Sirve a la creación (Génesis 2:15: «labra, libera y guarda»)
Explota los recursos para su beneficioSe «vacía» de su egoísmo para proteger los recursos de todos
Impone soluciones desde arribaLava los pies de la creación (Juan 13): escucha, aprende, actúa con humildad
Busca poder para controlarBusca amor para restaurar
Se preocupa y se angustia (ansiedad moderna)Confía en el Proveedor (Mateo 6) y actúa sin desespero aun cuando estemos frente a la destrucción como ahora

Samuel Escobar, teórico de la misión integral, nos recuerda: «La misión no es solo salvar almas para el cielo, sino transformar realidades en la tierra. Un discipulado integral implica necesariamente una responsabilidad con la creación, porque el mismo Cristo que redime al ser humano es el creador de todas las cosas» (Escobar, Tiempo de Misión).

3. El Liderazgo de Servicio: La Fuerza del Siervo

Un guerrero ecológico kenótico no es débil. Es, paradójicamente, el más fuerte, porque su fuerza no viene de él mismo, sino de Aquel que se vació por amor Jesucristo nuestro salvador y modelo.

Identificar guerreros ecológicos kenóticos es buscar a aquellos que ya están sirviendo en silencio: las comunidades que protege bosques, las familias que cultivan sin pesticidas, los maestros que enseñan amar la naturaleza.

Capacitarlos kenóticamente no es solo darles técnicas, sino modelar con nuestras propias vidas a formar su corazón para que sirvan a la creación como Cristo sirvió: con entrega total, sin buscar reconocimiento y usar sus posiciones de poder para transformar la maldad en bendiciones para toda la creación.

Empoderarlos significa darles la libertad de descubrir los potenciales de creatividad ya presentes en nuestra humanidad y vaciarse: liberarse del miedo y la ansiedad para que actúen desde la confianza en Dios.

4. El Resultado: Un Oikos Restaurado por Siervos-Guerreros (Eco-Discípulos de Jesús El Cristo)

Cuando un guerrero ecológico adopta el modelo de Jesús, deja de luchar contra el mundo para luchar por lo mejor para el mundo. Deja de ver la creación como un campo de batalla y la ve como un hogar que necesita ser cuidado con ternura y firmeza.

Es la unión perfecta de líder moderno (el guerrero) y Jesús (el siervo): un protector que no domina, un luchador que ama, un líder que lava pies, que sirve sin imposiciones y practica el arte creativa de la persuasión en un eco-evangel-discipulado.

Conclusión

Es importante al cerrar el presente, recordar la intuición que Raimon Panikkar nos ofrece la cual es una visión integradora: «La realidad es cosmoteándrica: Dios-Humanidad-Cosmos forman una unidad inseparable. No se puede amar a Dios sin amar al ser humano, y no se puede amar al ser humano sin amar a la Tierra. La salvación es siempre cósmica, nunca meramente individual» (Panikkar, El espíritu de la política). Esta visión trinitaria de la realidad nos recuerda que el cuidado del oikos no es una opción, sino una dimensión esencial de nuestra fe.

El cuidado del oikos en el siglo XXI no necesita guerreros que conquisten, sino siervos que se vacíen de su ego, su ansiedad y su afán de control, para llenarse de la sabiduría de Dios y la fuerza del amor. Necesitamos hombres y mujeres que, como Cristo, estén dispuestos a darlo todo para que la creación —nuestra casa común Oikos— tenga vida, y la tenga en abundancia.

Porque al final, el verdadero guerrero ecológico, un eco-discípulo de Jesucristo no es el que más recursos acumula, sino el que, como Jesús, tiene la disposición entrega su vida por amor a su hogar y a sus hermanos. (2 Corintios 8:9).

Fuentes Bíblicas

La Santa Biblia. Versión Reina-Valera, 1960. (Todas las citas bíblicas utilizadas en el artículo proceden de esta versión).

Nota sobre las referencias

Las obras de Leonardo Boff citadas en el artículo se basan en su amplia producción teológica sobre ecología y liberación, particularmente su concepto de que «el pobre y la Tierra tienen el mismo destino» y su visión de una creación que «gime con dolores de parto» (desarrollado en Ecología: Grito de la Tierra, Grito de los Pobres).

Las referencias a Samuel Escobar integran su obra sobre misión integral, desarrollada a lo largo de décadas de ministerio en América Latina, Canadá, Estados Unidos y España. Su participación en el Congreso de Lausana (1974) y su liderazgo en la Fraternidad Teológica Latinoamericana constituyen hitos de fundamentos en la formulación de una teología evangélica contextualizada para América Latina.

Las referencias a Raimon Panikkar se fundamentan en su concepto de «intuición cosmoteándrica», que establece una relación constitutiva e inseparable entre Dios, la Humanidad y el Cosmos, desarrollado a lo largo de su obra filosófica y teológica en España, Italia, el Oriente, California USA y en Tavertet, en el Prepirineo Catalan antes de morir en el 2010.